Infraestructura

Migración: de Bare Metal a Microservicios

Separé las aplicaciones del hardware físico con Docker Swarm y LXC, un primer paso de contenedores que sentó las bases para la migración a Proxmox que vino después.

Separé las aplicaciones del hardware físico con Docker Swarm y LXC, un primer paso de contenedores que sentó las bases para la migración a Proxmox que vino después.

El Desafío

Las aplicaciones corrían directamente sobre servidores físicos (bare metal): cada una atada a su hardware, sin margen para escalar ni para moverlas si un servidor fallaba o necesitaba mantenimiento.

La Solución

Implementé una transición hacia contenedores con Docker Swarm y LXC para aislar aplicaciones de su hardware subyacente. En vez de instalar cada servicio directamente sobre un servidor, pasó a correr en un contenedor que se puede mover, replicar o reiniciar sin tocar el resto del entorno.

Resultado

Mejor aprovechamiento de recursos, despliegues más simples y menos tiempo de inactividad al hacer mantenimiento, porque los servicios ya no dependían de un único servidor físico. Este trabajo con contenedores fue la base técnica y de criterio sobre la que, años después, construí la migración a Proxmox VE y Ceph.

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